Este
naufragio artificial es un buque pesquero de 30
mts. de eslora. Fue hundido el 19/09/1998 con
el fin de formar un arrecife que albergara un
nuevo ecosistema en esta zona. Este lugar es maravilloso
para los amantes de naufragios; al comenzar el
descenso no podemos ver el barco solo la cuerda
que nos lleva hacia el, esto nos llena de interrogantes.
Llegando a los 10 metros, poco a poco comienza
a distinguirse la proa del barco y buceando vamos
descubriéndolo. Bajo la proa salen a nuestro
encuentro decenas de peces acostumbrados a los
buzos. Entre ellos distinguimos los enormes salmones.
Solo aquí los encontramos en este tamaño.
Al avanzar por el fondo la silueta del barco nos
intimida, los peces continúan alrededor
nuestro durante toda la inmersión. La cubierta
y el puente de mando nos invitan a descubrirla
e imaginar el barco con su tripulación
maniobrando y pescando. Los treinta minutos que
dura esta inmersión pasan muy rápidamente
y nos quedamos con ganas de más.

